Quito, enero 2020.- Las organizaciones ONU Mujeres y HIAS promueven el empoderamiento económico y en derechos de las mujeres como una estrategia efectiva para la eliminación de la violencia basada en género, a través del Proyecto “Caminando”. Este proyecto se desarrolla en el contexto de la COVID-19, en el cual las mujeres, y sobre todo las migrantes y refugiadas, han sido las más impactadas desde la perspectiva socioeconómica, debido a la urgente necesidad de generación de ingresos para cubrir sus necesidades básicas, además de enfrentarse a la pandemia oculta que afecta a todas las mujeres, la violencia basada en género.

La pandemia ha generado varios problemas como la suspensión de fuentes de empleo, el incremento de la dependencia económica, la sobrecarga de tareas de cuidado en el hogar, dificultades en el acceso a servicios de protección, la discriminación y el incremento de riesgos de violencia basada en género debido al confinamiento con agresores, los cuales impactan la vida de miles de mujeres y sus familias.

Bibiana Aido, Representante de ONU Mujeres en Ecuador afirma que “la saturación de los sistemas sanitarios y el cierre de las escuelas han tenido como consecuencia que las mujeres sean cuidadoras, tutoras, maestras; adicional a todo el trabajo previo que ya tenían”. Es decir, que en la pandemia se ha visibilizado la desventaja de las mujeres y la sobrecarga de trabajo.

Cerca de la mitad de las personas en movilidad humana que ingresan a nuestro país son mujeres, quienes, debido a circunstancias estructurales y a los efectos en las relaciones de género, viven dicha experiencia en situación de alta vulnerabilidad y riesgo. Según la II Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres (INEC, 2019), la tasa de mujeres en la frontera norte que han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida es más alta (68,4%) que el promedio nacional (64,9%) y en esa cifra se incluye gran parte de la población en movilidad humana.

Frente a esta problemática, ONU Mujeres y la organización HIAS, con el apoyo de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos (PRM), han desarrollado el proyecto “Caminando” con el objetivo de generar acciones hacia la erradicación de la violencia basada en género, la inclusión social y el empoderamiento económico de las mujeres migrantes y refugiadas, así como de las  mujeres ecuatorianas de las comunidades de acogida en frontera, específicamente en las cabeceras cantonales de las provincias de Esmeraldas, Carchi, Imbabura, Sucumbíos y El Oro.

El Proyecto “Caminando”, apoya a 1.000 mujeres refugiadas y migrantes, y 500 mujeres ecuatorianas de las comunidades de acogida, quienes emprenden sus ideas de negocio mediante un proceso de fortalecimiento de capacidades que incluye acceso a becas de formación técnica y vocacional, así como a capitales semilla para el inicio de sus propios negocios o la mejora de emprendimientos previos. De acuerdo con la mención de Bibiana Aido, las mujeres quieren trabajar, tener oportunidades económicas; no caridad por lo que este proyecto promueve la equidad, justicia e igualdad, desde el empoderamiento.

Para ONU Mujeres y HIAS el nexo entre el empoderamiento económico y la prevención de la violencia de género es crucial, ya que esta combinación contribuye a que las mujeres tengan un medio de vida para “sacar adelante a su familia, tener una vida digna y empoderarse económicamente, en sus derechos”, como señala Sabrina Lustgarten, Directora Nacional de HIAS.

El proyecto Caminando promueve espacios inclusivos en los que mujeres en movilidad humana aprenden junto a sus pares ecuatorianas, generando una cultura acogiente que visibiliza el aporte de las mujeres migrantes en la economía del país.