En la foto: sector de la construcción

Quito, marzo 2021.- El sector de la construcción fue la primera actividad económica y productiva en reiniciarse como plan piloto en esta época de pandemia. A pesar de esto, no se recupera por completo, y batalla constantemente contra las medidas restrictivas, papeleos burocráticos y bajas económicas.

La ordenanza para la Reactivación del Sector de la Construcción y del Empleo, parada desde el mes de mayo del 2020, busca modificar disposiciones del Código Municipal para el Distrito Metropolitano de Quito, con respecto al uso de suelo, eje territorial y licencias metropolitanas, con el propósito de generar un instrumento legal que permita una respuesta de reactivación económica inmediata en la ciudad, a través de la mejora de los procesos y procedimientos de trámites relacionados con el sector inmobiliario y de la construcción.

En este momento los GAD aún tienen términos de plazos excesivamente largos para emitir los permisos correspondientes que llegan a durar varios meses; que acarrean consecuencias como: proyectos detenidos y por ende muchos trabajadores sin trabajo hasta la reactivación de su lugar de trabajo.

Joan Proaño, vocero del clúster Constructores Positivos, señala que “Esta ordenanza propone que se rebaje el costo por el suelo creado o por la compra de pisos, para de esta manera tener suelo más barato y que los promotores puedan trasladar este descuento directamente a los compradores finales. Y así tener viviendas más asequibles. ¿Cómo una propuesta que beneficia a todos continúa a la espera? La necesidad de generar viviendas más económicas para el bolsillo de la situación actual, no debe seguir estancada”.

A pesar de que existen áreas del Municipio que aún no reaccionan a favor del bien común; hay otras que trabajan de manera consiente para promover el crecimiento del sector inmobiliario, la construcción y la adquisición de viviendas más económicas. Con la implementación de cuatro acciones a partir del mes de abril del año en transcurso: liquidación de transferencia de dominio; liberación de la cartografía; carga automatizada de propiedades horizontales e implementación de Códigos QR en el sistema documental de trámites municipales. “Un accionar que agilizará las diligencias y reducirá el tiempo de respuesta para los ciudadanos”, enfatiza Proaño.