Ciberdelincuentes intensifican fraudes: alertan sobre webs falsas y robo de huellas faciales

Quito, enero 2026. La prevención y la atención son fundamentales para evitar las estafas electrónicas como el phishing —una de las modalidades de fraude más comunes en la región— que evoluciona y hoy utiliza mensajes, correos y enlaces que parecen cada vez más reales.

En las últimas semanas, se han registrado quejas de clientes del sistema financiero que han sido víctimas de estafas digitales, tras ingresar a sitios web falsos que suplantan a entidades financieras al intentar realizar transacciones en línea. Esta práctica ha derivado en el robo de información personal, credenciales de acceso y recursos económicos.

Asimismo, se ha detectado el envío de correos electrónicos fraudulentos que solicitan la verificación de la huella facial, información que es capturada y enviada a servidores controlados por ciberdelincuentes, facilitando casos de robo de identidad y afectaciones económicas.

El phishing ocurre cuando delincuentes se hacen pasar por empresas legítimas, especialmente entidades financieras, a través de correos electrónicos, mensajes de texto (smishing), llamadas telefónicas o redes sociales. Estos mensajes suelen apelar a la urgencia con frases como “actualiza tu cuenta”, “tu tarjeta será bloqueada” o “detectamos movimientos inusuales”, con el objetivo de que la persona haga clic en enlaces falsos o comparta información confidencial.

Actualmente, estas estafas son más sofisticadas e incluso incorporan inteligencia artificial, clonación de voz y contenidos falsos (deepfakes), lo que incrementa el riesgo para los usuarios. Por ello, estar alerta y verificar antes de actuar es la mejor defensa.

Reglas de oro para prevenir el phishing

¿Qué hacer ante una sospecha?

Si crees que tu información pudo verse comprometida, cambia inmediatamente tus contraseñas y comunícate por los canales oficiales de tu entidad financiera.

Es importante recordar que “el eslabón más vulnerable de la seguridad digital somos las personas”, por lo que reconocer las señales de alerta y actuar con rapidez es clave para proteger la información y el bienestar financiero.

La prevención comienza con un clic consciente. Verifica antes de actuar.

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