Quito, 13 de enero de 2026.- A inicios de 2026, la inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar visible en la creación cinematográfica y narrativa. Más allá de los efectos visuales, la IA se integra hoy como una herramienta capaz de reconstruir memorias, reinterpretar archivos y dar forma a nuevas maneras de contar historias. En ese cruce entre tecnología y cultura, Publicis Groupe presenta una película que recorre un siglo de historia creativa utilizando producción impulsada por inteligencia artificial.
La pieza, titulada “A Lion Never Gives Up”, propone un viaje cinematográfico por los momentos clave del hub, desde sus orígenes en el barrio parisino de Montmartre, donde nació como una pequeña agencia creativa en 1926, hasta su consolidación como uno de los holdings más influyentes de la industria global de la comunicación.
La inclusión de la inteligencia artificial en la creación de esta película no funciona como un atajo tecnológico, sino como una herramienta narrativa y estética que amplía las posibilidades del lenguaje cinematográfico. La IA permite reconstruir épocas, atmósferas y momentos históricos a partir de archivos, fotografías y materiales documentales, integrándolos con acción real de forma orgánica. Este enfoque evidencia cómo la tecnología puede convertirse en un coautor creativo, capaz de reinterpretar la memoria visual, optimizar procesos de producción y abrir nuevas formas de contar historias sin sustituir la visión humana, sino potenciándola. En ese cruce entre cine, archivo e
innovación, la película se posiciona como un caso de estudio sobre el futuro de la creación audiovisual.
Una película construida entre archivo, actuación y IA
El film combina acción real con imágenes generadas y reconstruidas mediante inteligencia artificial, desarrolladas a partir de plataformas y herramientas propias del grupo. El proceso creativo implicó la digitalización y reinterpretación de archivos históricos —fotografías, películas y documentos— para transformarlos en escenas que dialogan con el presente, manteniendo una estética cinematográfica contemporánea.
Más que un ejercicio tecnológico, la película funciona como una reflexión cultural sobre cómo se preserva y reinterpreta la memoria en la era digital, y sobre el rol de la IA como aliada en la creación audiovisual, capaz de ampliar las posibilidades narrativas sin reemplazar la visión humana.
Resiliencia como relato universal
El mensaje que atraviesa la pieza es simple y universal: la resiliencia. Bajo la metáfora del león — símbolo histórico del grupo— la película conecta pasado y futuro con una idea central: adaptarse, reinventarse y avanzar, incluso en contextos de cambio radical.
En el marco de su Centenario global (1926–2026) y de 15 años de presencia en Ecuador, Publicis Groupe propone así una obra que trasciende el ámbito corporativo para instalarse en la conversación cultural sobre el futuro del cine, la creatividad y la inteligencia artificial.