
- Hasta el 15 de abril las empresas del sector privado deben distribuir el 15% de sus ganancias netas correspondientes al ejercicio fiscal 2025 entre sus empleados.
- La digitalización contable permite a las empresas conocer en tiempo real su rentabilidad, optimizar la toma de decisiones y cumplir de forma eficiente con las obligaciones tributarias.
Ecuador, marzo 2026. – En el mundo empresarial, conocer con exactitud cuánto gana realmente un negocio es una información clave para la toma de decisiones estratégicas. Sin embargo, para muchas empresas (especialmente pequeñas y medianas), el cálculo de utilidades aún representa un desafío cuando la información financiera no está organizada o se gestiona de forma manual.
Las utilidades se determinan a partir de una operación básica: ingresos menos costos y gastos. Aunque la fórmula es simple, en la práctica implica registrar correctamente ventas, compras, gastos operativos, pagos a proveedores, sueldos e impuestos. Cuando estos datos no están actualizados o se encuentran dispersos en diferentes documentos o sistemas, el resultado puede ser impreciso y afectar la planificación financiera de la empresa.
En los últimos años, la digitalización de la contabilidad ha comenzado a transformar esta realidad. Los sistemas contables online permiten registrar y organizar la información financiera en tiempo real, facilitando la generación de reportes que muestran con claridad la situación económica del negocio.
Entre los reportes más relevantes se encuentra el estado de resultados, documento que permite identificar si la empresa está generando utilidades o pérdidas en un periodo determinado. Esta información resulta fundamental para evaluar la rentabilidad de las operaciones, controlar gastos y planificar el crecimiento empresarial.
De acuerdo con Ricardo Vallejo, experto tributario y director comercial de iConta, uno de los principales cambios que ha traído la tecnología es la posibilidad de acceder a información financiera confiable de forma inmediata. “Hoy las empresas necesitan tomar decisiones rápidas y basadas en datos. Los sistemas contables digitales permiten tener un control permanente de los ingresos, costos y gastos, lo que facilita conocer las utilidades reales del negocio y mejorar la planificación financiera”, explica.
Otro aspecto relevante es el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Las empresas deben reportar su información financiera al Servicio de Rentas Internas y calcular la participación de utilidades para los trabajadores, equivalente al 15% de las ganancias de la empresa, conforme a la normativa supervisada por el Ministerio del Trabajo.
En este contexto, contar con información contable ordenada durante todo el año facilita la preparación de declaraciones tributarias y la correcta distribución de utilidades entre los colaboradores.
Además, los trabajadores pueden verificar la información reportada por las empresas a través de los registros disponibles en la Superintendencia de Compañías. El incumplimiento en el pago de utilidades dentro del plazo establecido puede derivar en sanciones económicas y procesos legales. En caso de inconsistencias, las denuncias pueden presentarse ante el Ministerio del Trabajo, entidad encargada de supervisar el cumplimiento de esta obligación.
Para Vallejo, la digitalización contable también aporta mayor transparencia en la gestión empresarial. “La digitalización contable no solo mejora la precisión de los datos financieros, sino que también permite a los empresarios tener una visión más clara del desempeño de su negocio. El acceso a reportes en tiempo real, la reducción de errores en los registros y la automatización de procesos son algunas de las ventajas que están impulsando la adopción de estas herramientas”, afirma.
En un escenario económico donde la eficiencia y la transparencia financiera son cada vez más valoradas, el uso de sistemas contables digitales se perfila como un aliado clave para fortalecer la gestión empresarial y mejorar la toma de decisiones.