
Cada 4 de febrero, se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha que busca concienciar a la población sobre la importancia de la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno a tratamientos adecuados. El cáncer es un conjunto de más de 100 enfermedades distintas que constituyen una de las principales causas de muerte a nivel mundial y representan un desafío creciente para los sistemas de salud, especialmente en países en vías de desarrollo, como Ecuador.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer provocó cerca de 10 millones de muertes en el mundo en el año 2020. En Ecuador, el cáncer se encuentra entre las primeras causas de mortalidad. Según estadísticas del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), en el año 2022, se reportaron aproximadamente 31.000 casos nuevos y más de 16.000 muertes relacionadas con el cáncer a nivel nacional; además, los tipos de cáncer más frecuentes en el país en ambos sexos fueron el cáncer de mama (1°), el cáncer de próstata (2°), el cáncer de estómago (3°), el cáncer colorrectal (4°) y el cáncer de cuello uterino (5°). Factores como el estilo de vida, la exposición a sustancias nocivas, las infecciones virales y la falta de controles médicos influyen directamente en su aparición.
Algunos signos de alerta que no deben ser ignorados incluyen la pérdida de peso sin causa aparente, fatiga persistente, dolores continuos, sangrados inusuales o la aparición de bultos. De acuerdo con especialistas en salud, la detección temprana del cáncer puede aumentar significativamente las probabilidades de supervivencia y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Cuando el cáncer se detecta en etapas iniciales, las tasas de curación pueden superar el 80%, mientras que en fases avanzadas, estas tasas disminuyen considerablemente.
En los últimos años, la medicina ha avanzado de manera notable en la lucha contra el cáncer. Hoy en día, existen tratamientos más eficaces contra este grupo de enfermedades, como terapias biológicas que están diseñadas para atacar a las células tumorales de forma específica, técnicas modernas de radioterapia que reducen el daño a los tejidos sanos y cirugías mínimamente invasivas que permiten una recuperación más rápida. Además, la inmunoterapia ha revolucionado el tratamiento oncológico al ayudar al sistema inmunológico del propio paciente a reconocer y combatir las células cancerígenas de manera más efectiva.
La prevención juega un rol fundamental en la lucha contra el cáncer. Algunas medidas claves que la población puede adoptar son:
- Mantener una alimentación saludable y realizar actividad física de forma regular.
- Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
- Realizarse chequeos médicos periódicos y exámenes preventivos según la edad y el sexo.
- Vacunarse contra virus asociados al cáncer, como el virus del papiloma humano (VPH) y el virus de la hepatitis B.
- Reducir la exposición prolongada al sol sin protección.
Dámaris Intriago, bióloga molecular y docente investigadora de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UISEK, considera que “el cáncer no siempre se puede evitar, pero detectarlo a tiempo y adoptar hábitos de vida saludables pueden marcar la diferencia entre perder una vida y salvarla”.
Promover la educación en salud, fortalecer los programas de prevención y garantizar el acceso equitativo a servicios médicos son acciones esenciales para reducir el impacto del cáncer en la sociedad. En este Día Mundial contra el Cáncer, se hace un llamado a la concienciación colectiva y al compromiso con hábitos de vida saludables que permitan proteger la salud y el bienestar de la población.










