- La investigación identificó cuatro perfiles de familias y evidenció que la comunicación con las instituciones educativas es clave para la satisfacción y permanencia escolar.

Quito, mayo 2026.- Las dinámicas familiares están cambiando y las escuelas necesitan comprenderlas mejor para responder a los desafíos actuales. Esa es una de las principales conclusiones del estudio realizado por Santillana y la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC), una investigación histórica en América Latina que analizó el comportamiento, preocupaciones y relación de las familias con la educación.
El estudio, desarrollado mediante un cuestionario online de 40 preguntas aplicado a más de 11.000 familias de América Latina (incluido Ecuador), identificó cuatro perfiles familiares: Serena, Alarmada Tecnológicamente, Estresada y Cautelosa, definidos según su relación con los hijos, el vínculo con la escuela, el uso de la tecnología y sus niveles de estrés.
Entre los hallazgos más relevantes se evidenció que las familias ecuatorianas presentan altos niveles de estrés, principalmente asociados a factores económicos y laborales. Además, el tiempo de uso de pantallas surgió como el principal foco de conflicto dentro de los hogares.
“La sociedad está cambiando y necesitamos datos fiables y válidos para tomar decisiones educativas. Se ha demostrado que las generaciones Zeta y Alfa se comportan de manera diferente y que las familias tienen patrones de comportamiento también diferentes. Quieren y desean que la escuela sea un aliado en la educación de sus hijos en tiempos donde el estrés y la alta carga laboral impiden tener una relación sana con los hijos.”, señaló Francisco Javier Ortiz, director de Investigación y análisis de datos en Santillana.
La investigación también reveló una paradoja actual: aunque las familias muestran hoy uno de los niveles más altos de implicación en la educación de sus hijos, disponen de menos tiempo para acompañarlos. En este contexto, las mujeres mantienen un rol más protagónico tanto en las actividades de ocio como en el acompañamiento educativo.
Otro de los hallazgos destacados es que la satisfacción de las familias con las instituciones educativas está estrechamente relacionada con la calidad de la comunicación con docentes y equipos educativos. De acuerdo con el estudio, una comunicación fluida, sencilla y cercana contribuye a reducir el estrés familiar y fortalecer el vínculo con la escuela.
En cuanto a la tecnología y la inteligencia artificial, las familias manifestaron una percepción mayoritariamente favorable, aunque acompañada de preocupación y necesidad de orientación. Los participantes expresaron que esperan que las instituciones educativas impulsen procesos de alfabetización digital y acompañamiento frente a herramientas tecnológicas que muchas veces sienten no poder gestionar solos desde casa.
La alianza entre Santillana y la CIEC, que lleva años desarrollando proyectos conjuntos de investigación, publicaciones y espacios académicos, ya había realizado anteriormente un estudio sobre las generaciones Alfa y Zeta con una muestra de más de 30.000 estudiantes en la región. Sin embargo, esta es la primera vez que ambas organizaciones desarrollan una investigación enfocada exclusivamente en las familias.
Los resultados del estudio serán presentados a directivos y líderes educativos como una herramienta estratégica para comprender mejor a las familias, fortalecer la fidelización escolar y mejorar la toma de decisiones institucionales en un contexto social cada vez más complejo y cambiante.






