
Guayaquil, febrero 2026.- Febrero invita a mirar con mayor conciencia una realidad que transforma la vida de miles de personas y familias.
Un mes para recordar que la lucha contra el cáncer no se libra únicamente en los hospitales, sino también en los hogares, en las conversaciones que cuestan, en los silencios que pesan y en la manera en que elegimos estar cerca. Porque frente a esta enfermedad, acompañar con sensibilidad también es una forma de esperanza.
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero desde el año 2000 por iniciativa de la Unión Internacional contra el Cáncer, Solca Guayaquil impulsa durante todo el mes la campaña “Palabras de Esperanza”, una iniciativa de sensibilización cuyo video oficial de lanzamiento se presentó el pasado 3 de febrero.
El audiovisual recoge testimonios de pacientes y expacientes que comparten qué les hubiera gustado escuchar al momento de recibir su diagnóstico y durante su tratamiento, así como la manera en que esperan ser acompañados por su entorno. A través de sus voces, el video invita a reflexionar sobre el poder de las palabras y la importancia de la empatía.
Esta propuesta reafirma un mensaje que ha acompañado a la institución a lo largo de su historia: ser esperanza de vida.
El cáncer no solo se enfrenta en los centros médicos. También se vive en los hogares, en las miradas que intentan ser fuertes, en las noches de incertidumbre y en las conversaciones que no sabemos cómo empezar. Muchas veces el silencio no nace de la indiferencia, sino del temor a decir algo incorrecto.
Nadie nos enseñó qué decir cuando alguien que amamos recibe un diagnóstico así. Una palabra sencilla, una pregunta o una presencia sincera pueden convertirse en un apoyo invaluable en medio del proceso. Sentir miedo es parte del camino y pedir apoyo también es un acto de valentía. En Ecuador hablamos de muchos temas, pero pocas veces de cómo acompañar a alguien que tiene cáncer.
Frente a esta enfermedad hay tanto que se puede expresar a quien nos importa. Nadie nos enseñó cómo hacerlo y, en ese intento por no fallar, muchas veces optamos por callar, cuando en realidad una palabra oportuna, una presencia sincera o un gesto sencillo pueden marcar la diferencia y convertirse en verdaderas palabras de esperanza.
Esta campaña busca sensibilizar, fortalecer la empatía y reflejar el espíritu de Solca Guayaquil como una institución donde la experiencia médica se une al acompañamiento humano, al respeto y a la comprensión en cada etapa del proceso.









