
Pie de fotografía: Fotografía referencial tomada de Shutterstock
Quito, enero 2026.- Durante el mes de diciembre, las celebraciones y los cambios en la rutina suelen llevar a un descuido en los hábitos de alimentación. Este contexto puede impactar el bienestar digestivo, por lo que el inicio del año se presenta como una oportunidad para retomar prácticas saludables que contribuyan al equilibrio del organismo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los patrones alimentarios y los estilos de vida, incluidos los hábitos de alimentación y horarios de comida, son determinantes fundamentales de la salud general, y variaciones en estos patrones pueden influir en el equilibrio fisiológico y el bienestar digestivo. Por ello, después de periodos en que la rutina habitual se modifica, como durante las celebraciones, retomar prácticas alimentarias y de estilo de vida estructuradas puede favorecer la recuperación del equilibrio del organismo y la salud intestinal.
Ante estos efectos del exceso alimenticio, una forma efectiva de recuperar el equilibrio intestinal es reforzar la microbiota con probióticos. Los probióticos son microorganismos vivos específicos, generalmente bacterias o levaduras, que favorecen la digestión de alimentos o alivian síntomas de ciertas enfermedades.
Estos microorganismos vivos, cuando se consumen en cantidades adecuadas, pueden ayudar a equilibrar la microbiota intestinal y contribuir al refuerzo de la barrera protectora del intestino, lo que puede limitar la proliferación de bacterias dañinas. Diversos estudios indican que los probióticos pueden ser útiles para aliviar malestares digestivos comunes como la hinchazón, el estreñimiento y las molestias abdominales.
Los probióticos están presentes de forma natural en alimentos fermentados como el yogurt, que se convierte en una opción práctica y accesible para el cuidado diario de la salud digestiva. Durante el proceso de fermentación, estos microorganismos se desarrollan y se integran al producto final. Entre las cepas más estudiadas a nivel mundial se encuentra Lactobacillus rhamnosus GG, reconocida por sus beneficios respaldados científicamente, los cuales, junto con una alimentación equilibrada, contribuyen al adecuado funcionamiento del sistema digestivo.
En el caso del yogurt y el queso, estos microorganismos están presentes en los cultivos vivos empleados para fabricar los alimentos. El yogurt representa además un gran vehículo de otros microorganismos probióticos, que se agregan durante su fabricación.
Desde Tonicorp, se promueve la educación nutricional y el consumo informado de alimentos que aporten al bienestar de las familias. Incorporar probióticos en la dieta diaria es una manera sencilla y efectiva de cuidar la salud digestiva y comenzar el año con equilibrio y bienestar.









