Riesgos, oportunidades y el rol de Guayaquil en la agenda de crecimiento

De izquierda a derecha: Alberto Acosta, analista financiero y económico, y Freddy Cevallos, Managing Partner de UHY.
En un contexto marcado por la volatilidad regional, los desafíos fiscales y un entorno de seguridad complejo, la economía ecuatoriana atraviesa un punto de inflexión que definirá su rumbo en los próximos años. Así lo coincidieron expertos económicos durante el encuentro “Perspectivas Económicas de Ecuador: Crecimiento, Riesgos y Oportunidades”, realizado en Guayaquil, que reunió a líderes empresariales y analistas del país.
De acuerdo con estimaciones de organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial, Ecuador podría registrar hacia 2026 un crecimiento moderado, en un rango aproximado de 2 % a 3 % anual, condicionado a la estabilidad macroeconómica, la atracción de inversión privada y la mejora sostenida del clima de negocios.
“Ecuador viene de años de alta volatilidad, pero también muestra señales de reordenamiento. El crecimiento sostenido dependerá de productividad, confianza y reglas claras”, señaló Freddy Cevallos, Managing Partner de UHY, durante su intervención.
Por otro lado, Alberto Acosta, analista financiero y económico, coincidió en que el país atraviesa una coyuntura decisiva, en la que la estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal serán determinantes para recuperar el crecimiento. “Ecuador necesita avanzar hacia una economía más predecible, con reglas claras y visión de largo plazo, que permita atraer inversión, fortalecer el empleo formal y reducir la vulnerabilidad frente a shocks externos”, afirmó.
- Riesgos estructurales que marcan la agenda económica
Los expertos coincidieron en que el país enfrenta cinco riesgos clave en el corto y mediano plazo:
- Confianza e inversión privada, determinantes para la generación de empleo formal.
- Alta informalidad laboral, que en Ecuador supera el 50 % de la población ocupada, según datos oficiales, limitando consumo y recaudación.
- Presión fiscal y financiamiento, en un contexto de déficit y necesidad de eficiencia del gasto público.
- Entorno político y ritmo de reformas, fundamentales para mejorar productividad y competitividad.
- Seguridad, hoy considerada un factor económico que impacta costos operativos, turismo, logística e inversión.
- Sectores con potencial de crecimiento
Pese a los riesgos, el análisis destacó oportunidades claras para dinamizar la economía ecuatoriana:
- Exportaciones y agroindustria con valor agregado, considerando que más del 40 % del PIB está vinculado directa o indirectamente al comercio exterior.
- Energía y transición energética, claves para la continuidad operativa del sector productivo.
- Logística, puertos y servicios asociados al comercio internacional, donde Ecuador puede ganar competitividad regional.
- Servicios profesionales, tecnología y economía del conocimiento, apalancados en talento joven y exportación de servicios.
- Turismo especializado y economía naranja, condicionados a mejoras en seguridad y conectividad.
Empresas: disciplina, productividad y gobernanza
En este escenario, las empresas deberán operar con una estrategia de doble enfoque: proteger márgenes y liquidez, mientras invierten en productividad y eficiencia.
“Las compañías más competitivas en 2026 serán aquellas que conviertan la incertidumbre en disciplina: mejor gestión financiera, digitalización, gobernanza y visión exportadora”, explicó Cevallos.
Guayaquil, plataforma económica del país
Guayaquil fue identificada como un actor clave en la agenda económica nacional. La ciudad concentra una parte significativa del PIB no petrolero, el mayor movimiento portuario del país y un ecosistema empresarial decisivo para la inversión y el comercio exterior.
“Guayaquil seguirá siendo el principal motor natural de crecimiento del Ecuador. Es la plataforma donde se conectan producción, logística, servicios y mercados internacionales”, afirmó el vocero de UHY.
UHY fortalece su presencia en Guayaquil
En este contexto, UHY anunció el fortalecimiento de su presencia en Guayaquil, como parte de su visión de largo plazo en el país.
“Apostamos por Guayaquil porque aquí se toman las decisiones de crecimiento empresarial. Queremos acompañar a las empresas con equipos locales y capacidades globales, en auditoría, impuestos, consultoría, transacciones y gestión de riesgos”, señaló Cevallos.
UHY forma parte de una red internacional presente en más de 90 países, lo que permite a las empresas ecuatorianas alinearse a estándares globales de gobernanza, transparencia y cumplimiento.
El mensaje al inversionista
El mensaje final fue claro: Ecuador no es un mercado exento de riesgos, pero sí ofrece retornos atractivos para quienes invierten con análisis, estructura y estrategia.
“Ecuador puede pasar de la volatilidad a la competitividad si consolida confianza, inversión y productividad”, concluyó Cevallos.






