
- Una iniciativa de BIG COLA apuesta por acompañar los momentos que reúnen a familias y amigos en torno al fútbol.
Guayaquil. – Hay momentos en los que todo un país parece latir al mismo ritmo. Cada partido reúne a familias y amigos frente a una pantalla, entre risas, tensión y cábalas compartidas, convirtiendo cada instante en parte de la emoción de alentar.
En ese contexto, BIG COLA, reconocida por su cercanía con los hogares ecuatorianos, presenta una propuesta que combina innovación y entretenimiento: vasos termocromáticos que reaccionan al contacto con bebidas frías, revelando diseños inspirados en la Selección Ecuatoriana de Fútbol.
La iniciativa busca integrarse de manera natural a la dinámica de estos encuentros, donde el fútbol se convierte en un punto de conexión entre generaciones. Más allá del producto, la propuesta apunta a enriquecer la experiencia del hincha con un elemento interactivo que se activa en el momento de mayor expectativa.
“La pasión por el fútbol no solo se vive en la cancha, sino en cada momento que compartimos como ecuatorianos. Creemos en esos grandes momentos que nos unen en una sola emoción: una mesa llena, una BIG bien fría y la expectativa antes de cada jugada. Por eso apostamos por innovaciones significativas, que sorprenden y acompañan al hincha, convirtiendo lo cotidiano en una experiencia memorable”, señaló María Elena Arévalo, Gerente de Marketing de BIG COLA en Ecuador.
Además, la distribución se apoya en la red nacional de Western Union, permitiendo que personas en distintas ciudades puedan acceder a esta experiencia, reforzando el alcance a nivel país.
En esa misma línea, la iniciativa busca acompañar a hinchas de todas las edades, desde los más pequeños que empiezan a descubrir la emoción del fútbol hasta quienes viven cada partido con intensidad. A través de una dinámica accesible que invita a reunir cinco etiquetas de BIG COLA y canjearlas a nivel nacional por uno de los cuatro vasos coleccionables, la propuesta se integra en el día a día, facilitando que más ecuatorianos puedan ser parte de esta celebración compartida.
Así, mientras el país vuelve a reunirse alrededor del fútbol, la iniciativa busca acompañar esos momentos que quedan en la memoria colectiva: los abrazos después de un gol, las cábalas que pasan de generación en generación, la emoción de alentar juntos y esa sensación única de ver a todo un Ecuador unido por una misma pasión. Porque hay emociones que no solo se viven, también se comparten alrededor de una BIG COLA.







